Somos lo que comemos
Somos los que comemos, que duda cabe. Cada uno de los bocados que llevas a la boca termina convirtiéndose en tus células, la sangre que circula por tus venas, tus cabellos, tu piel, tus uñas, etc.… es fácil comprobarlo en la vida cotidiana, vas a un cumpleaños o a una reunión de amigos y comés compulsivamente todo lo que se te cruza en el camino. Le decís “si” a los snaks y los quesos de la picadita. También a la cerveza. Luego, probás una porción de pizza que está deliciosa y no podés decir “no” a la segunda. Tampoco podes decir no al helado
¿El resultado? Lo conocés de memoria. Es posible que duermas mal, pero lo que es seguro, al día siguiente te sentís fatal; pesada, hinchada, con dolor de cabeza, malhumor, la piel congestionada….
Si los alimentos que elegimos son ricos en conservantes, edulcorantes, colorantes, insecticidas, ácidos, aditivos y sustancias químicas en general, gran parte de la energía generada se gastará en neutralizar estos elementos, que se comportan como toxinas. Y ello se traducirá en digestiones difíciles, déficit circulatorio, inflamaciones, retención de líquidos y muchos otros síntomas.
En cambio, cuando tu alimentación es conciente y elegís o que comés te sentís activa, liviana. Tu piel luce más fresca y limpia. Por eso, es hora de decir basta.
La belleza está directamente relacionada con la salud. Si estás bien, te sentís bien, y eso se nota en todo el cuerpo, la mirada es más brillante y la piel radiante, el pelo es fuerte, las uñas son duras y cada uno de tus poros respira vitalidad.
Una alimentación variada, rica en cereales integrales, semillas, frutas secas, vegetales y frutas frescas, nos asegura una excelente fuente de antioxidantes, vitaminas A, C y E y Selenio; aliados de la belleza natural protegiéndonos de los radicales libres que producen el envejecimiento celular
Alimentos aliados de la belleza
Vitamina A
Aceite de pescado, hígado, huevos, lácteos. Dentro del grupo de los vegetales (zanahoria, zapallo, perejil, espinacas, tomates, y otras verduras de hojas verdes) se encuentran como provitamina A, en forma de carotenos.
Vitamina C
Naranja, pomelo, mandarina, limón, perejil, brócoli, acelga, berro, nabo, avellanas, nueces, etc.… es preferible consumirla en frutas y verduras crudas y/o recién preparados porque se destruye facilmente
Vitamina E
Aceite de girasol, maíz y oliva, germen de trigo, maní, soja, cereales
Selenio
Mineral con acción antioxidante. Se encuentra en carne vacuna, pescados, mariscos, cereales integrales, huevos, frutas y verduras

