“NO tengo móvil”, reacciones a esa frase por año

“NO tengo móvil”, esta es la frase que más he usado hasta hace unos dÃas, ya que nuevamente y ante la presión de todas mis amistades conocidas (y hasta por conocer), me compré un nuevo móvil.
Después de un año de no tener móvil, me he encontrado con las más variadas reacciones por parte todos aquellos que me preguntaban por la manera más usual para poder encontrarme: ¿Cual es tu número de móvil?, y creo que mis amistades más cercanas me veÃan como un ser extraño en vÃas de extinción. Es más, debo confesar que me está costando adaptarme a este nuevo.
Lo cierto es que a través de los años ante la frase: “NO tengo móvil”, las respuestas han variado diametralmente y veremos a continuación que es lo que se respondÃa por año:
En 1998: Solidaridad: “SÃ, yo tampoco — Odio esas cosas”
En 1999: Envidia: “Que suerte tienes, Yo debo tener uno por trabajo”
En 2000: Indiferencia: “Ok, entonces ¿cuál es tu número de casa?”
En 2001: EstÃmulo: “DeberÃas conseguir uno — podrÃas estar jugando Tetris en este mismo instante”
En 2002: Confusión: “Pensé que eras un chico tecnológico”
En 2003: Condolencia: “Están bajando de precio. Vas a poder comprarte uno pronto”
En 2004: Irritación: “Entonces… ¿Cómo crees que voy a encontrarte?”
En 2005: Mofa: “Si salimos en la noche te mando un fax” o “Si salimos esta noche te mando señales de humo”
En 2006: Escepticismo: “¿Hablas en serio?”
En 2007: Temor: “¡Vaya!, eres casi el último”
En 2008: Incomprensión: “No tienes… ¿cómo?”
No tener móvil se casi un pecado por estos dÃas, pero lo que siempre me pregunto es: ¿Cómo vivÃan nuestros antepasados tan bien y sin móvil?
