Luis XIV
Luís XIV (1638 – 1715) fue coronado rey de Francia cuando sólo contaba con cuatro años de edad. Su reinado tuvo una duración de 72 años y fue el más largo del de todos los monarcas de Europa.
El reinado de Luis XIV se caracterizó por un absolutismo radical tan acentuado que cuando murió Jules Mazarin, su ministro jefe, declaró: “El estado soy yo”, tomando el poder exclusivamente para él.
Luís XIV fue un soberano lleno de ambiciones para Francia, país al que condujo a cuatro guerras contra países europeos aliados que perseguían ampliar sus posesiones francesas. El costo de estas guerras infructuosas solo le dejaron deudas al país, pero el monarca continuó llevando una vida de despilfarro y lujos desmedidos.
En 1676 Luís XIV ordenó construir el Palacio de Versalles que fue terminado en 1708 y en sus instalaciones vivió, a pesar de que la obra fue muy onerosa para los contribuyentes franceses.
La corte de Luís XIV era tan lujosa que deslumbraba y eso dio origen a que se le llamara Rey Sol.
Una de las excentricidades mayores de Luis XIV fue llevar a vivir a su palacio a todos los nobles de la corte. Esa acción le valió el descontento airado de los franceses que protestaron y dieron rienda suelta a la furia que desencadenó la Revolución Francesa en el año de 1789.
Luis XIV no fue un ganador en el campo de batalla, pero se le reconoce haber estimulado las artes que le dieron prestigio a Francia. Este monarca tuvo dos amantes. Madame de Montespan (1641-1707) fue la primera, y Madame de Maintenon (1635-1719) fue la segunda. Con ésta última se casó después de que murió su reina María Teresa de España. Madame de Maintenon fue una católica radical y se dice que fue quien animó a Luís XIV a expulsar a los protestantes de Francia.
