Lo que no se sabe de Stendhal
Que Stendhal fue uno de los más grandes escritores del siglo XVIII es una verdad incuestionable, como también que fue una de los mejores exponentes del realismo literario en Francia, paÃs donde nació en el año de 1723.
Las novelas capitales de este autor son Rojo y negro (1830), y La Cartuja de Parma (1839). Los argumentos de ambos tÃtulos fueron retomados de la vida real por Stendhal, para trasformarlos en la materia prima que nutrió su narrativa, como el caso del homicidio que fue registrado por las crónicas judiciales de la época y que en Rojo y negro el autor usa, modificándoles los nombres a los protagonistas. Estos detalles han tenido suficiente difusión.
Lo que ha escapado del conocimiento de los grandes públicos es que la obra de este autor clásico no gozó de reconocimiento en sus dÃas, y que un rasgo de la personalidad de Stendhal, que lo acompañó desde joven, fue sentirse descontento de sà mismo.
Asà las cosas, dicen los que han investigado hasta la saciedad su vida, que el pseudónimo de Stendhal le sirvió para no tener que usar el nombre Henri Beyle que a él no le gustaba, como tampoco le agradaba su padre, descrito como rencoroso y sombrÃo en una autobiografÃa, su hermana que califica de soplona, y la tÃa que participó en su crianza y que era muy piadosa, a quien describe como la diableza.
La cuna de nacimiento de Stendhal fue Grenoble, pero también él renegaba de esta circunstancia y su ciudad adoptiva fue Milán, a la que quiso tanto que Milanese se sintió hasta el final de su vida, como quedó registrado en la lápida de su tumba.
