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La Venus de Milo

Escrito por: mike

Después de superar un comienzo arcaico durante el cual se representó el cuerpo humano de una manera poco precisa e incluso simbólica, se llegó a una etapa clásica que fue cuando se esculpió el cuerpo ideal siguiendo unos cánones generales de los que se consideraba la perfección, pero, ya que dichas esculturas carecían de naturalismo, esta etapa tendería a terminarse porque no se encuentran personas con semejante perfección y belleza en la realidad, ni con un aspecto tan sereno al mismo tiempo que realiza esfuerzos físicos, como por ejemplo en el caso del Discóbolo de Mirón.

venus de milo
Venus de milo

Y así, coincidiendo con la substitución de las ideas platónicas por las aristotélicas, se llegó a la etapa helinística cuando se abandonó el canon para dotar a la escultura de mayor expresividad. Aparecen entonces por primera vez desnudos femeninos, dado que la idea de perfección correspondía al hombre y no a la mujer según Platón.

La máxima representación es la Venus de Milo, una escultura que muestra a una mujer semidesnuda de formas relajadas y sin tensión alguna. Quizá la parte más tensa sea la cara, pero no es comparable a los rostros esculpidos durante la época clásica, los ojos entreabiertos dan sensación de mirada fija y penetrante, mientras que la boca no inspira nada más que sosiego y calma, esto si lo unimos al giro del cuello y de los hombros (uno más elevado que otro) refuerzan la expresión facial y da a pensar que no mira hacia algo agradable, más bien se trataría de algo extraño y difícilmente asimilable.

El pelo de la Venus de Milo, aunque respetando el recogido aparece algo desordenado, esto significa un aspecto que caracteriza al helenismo en relación a la época clásica que le precede, en la cual, el pelo se esculpía de forma modular, era en grosor el mismo mechón el que aparecía repetido a la largo y ancho del cabello.

La inclinación de la cadera que echa el peso hacia la pierna en alza, da cierto desequilibrio produciendo sensación de movimiento, da la sensación que se puede caer de un momento a otro, sensación también reforzada por la tela que le envuelve la cintura que deja una cadera al descubierto, así pues, dicha tela lejos de cubrir la figura femenina dota de mayor erotismo a la obra.

Por último, decir que al estudiar la forma de la Venus de Milo se descubre que si la mujer se pusiese totalmente horizontal, una cadera le abultaría más que la otra, no obstante esas imperfecciones corporales se realizaron durante el helenismo en favor de la expresión.

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