Maravillas del Mundo Antiguo: la pirámide de Keops
Keops, el faraón egipcio de la IV dinastÃa ordenó la construcción de su propia tumba pero la misma debÃa poseer una gran cualidad, debÃa ocultar el sol por su altura y majestuosidad. Para llevar adelante la construcción, al menos 100.000 esclavos fueron utilizados para la hazaña, provenientes de diversas etnias, como hebreos, berberiscos o de los pueblos africanos aledaños.
Se emplearon para su erección, cerca de 2.300.000 bloques calcáreos, los cuales pesaban alrededor de dos toneladas y media cada uno, posando uno sobre otro hasta alcanzar la nada despreciable altura de 147 metros, teniendo en cuenta el tamaño de los bloques.
Para cumplir esa tarea se presume que los esclavos utilizaban cuñas de madera mojada que, clavadas en la piedra, la quebraban al dilatarse; luego llevaban los bloques por el RÃo Nilo en balsas, y luego sobre trineos hasta la meseta de Al Gizah.
La fuerza de sus brazos era prácticamente su única herramienta de trabajo para levantar los bloques, pese a la ayuda de las grúas formadas con troncos de árboles, aunque esto aún no se sabe con exactitud.
Hoy en dÃa se puede viajar hasta Egipto y poder observar de cerca la maravilla de creación humana realizada allÃ, de de paso, es la única de las 7 maravillas del mundo antiguo que aún sigue en pie.


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