La muerte de un poeta
En el verano de 1936 la Guerra Civil Española venía preparándose a grandes pasos.
Federico García Lorca llegó a Granada para celebrar el 18 de julio su santo. En ese entonces había partido de Madrid alarmado por el asesinato de José Calvo Sotelo y ya tenía una reserva para viajar a México en el próximo mes. Ese mismo día (18/7) un golpe de estado abriría aun más el camino a la Guerra Civil y la ciudad de Granada dejo de ser un sitio seguro.

Federico Garcia Lorca
Al cuñado de García Lorca (Manuel Fernández Montesinos) lo asesinan el 15 de agosto y a Federico lo detienen el 16 de agosto. Él, hasta ese momento, desconocía que iba a ser asesinado.
Una serie de extraños acontecimientos culminan en su muerte cuando el general Quipo de Llano llamó al gobernador de Granada (José Valdés Guzmán) y lo dijo: “A ese dale CAFÉ, mucho CAFÉ” (Células de Acción de la Falange Española), es decir las Escuadras Negras. García Lorca fue fusilado.
Lo más extraño de todo es que el poeta estaba refugiado en la casa de un amigo, Luis Rosales quien había hecho todo lo posible para proteger a su amigo pero no pudo salvarlo.
Hace 20 años, cuando Rosales aun vivía se le dio a conocer un documento en el que se explicaba porque había dado refugio a Lorca, corriendo el riesgo de haber sido fusilado él también.
Federico García (el padre de Lorca) era uno de los hombres más ricos de la zona. Al tener ideas de izquierda, colaborar con la gente de campo y se simpático era odiado por la familia Roldan (otra importante familia del lugar). Federico siguió la línea republicana y los Roldan eran convocado para formar las Escuadras Negras (un grupo de tarea cuyo fin era hacer desaparecer gente).
Bajo este panorama Los Roldan aprovecharon su poder para matar a Lorca, y si bien Horacio Roldán instigo la detención, quien más insistió en detenerlo y fusilarlo fue Ramón Ruiz Alonso (quien buscaba meritos políticos propios).
El autor material del asesinato fue Luis Trescastros Medina, quien estaba casado con una prima del padre de Lorca, quien lamentablemente declaro haberlo matado sin ningún remordimiento. Este hombre murió solo, alcoholizado, hundido en la locura y despreciado por toda la familia.
En el Barranco de Viznar se cree que podría estar enterrado García Lorca, su familia aun se niega a la exhumación. La nueva ley de Recuperación de la Memoria Histórica quizás posibilite la ubicación definitiva de sus restos y traerá nuevamente preguntas incomodas y nunca contestadas.
