La isla de Benidorm en Alicante, España

Benidorm (Alicante- España) es un municipio famoso a nivel mundial por sus playas y sus lugares de fiestas. En los meses de verano, en lo que hace pocas décadas fue un pequeño pueblo de pescadores, ahora se concentran turistas de todo el mundo que disfrutan de su tiempo de ocio en una metrópolis llena de rascacielos, entre ellos el hotel más alto de Europa. Pero tal vez todos estos turistas desconocen la curiosa leyenda que entraña la pequeña Isla de Benidorm.
Cuando te bañas en sus arenosas playas y disfrutas del suave y cálido sol mediterráneo, al mirar al horizonte te da la sensación de ver un pedrusco tirado en medio del mar, resulta pues que hay varias leyendas sobre esta isla pero todas coinciden en lo mismo, la isla Benidorm, llamada también “Isla del Periodista” resultaría ser un trozo de montaña arrojado al mar, estamos hablando de la montaña del Puig Campana situada a 10 Km. del lugar, con 1.406 metros de altura se trata de la segunda montaña más alta de la provincia alicantina.
En esta montaña resulta llamativo, tal como dice la creencia popular, observar a simple vista y a lo lejos que en su cresta le falta un trozo, si fuera producto de la erosión no parece que toda la cima haya erosionado a igual ritmo, además más bien parece ser un hueco de apariencia cuadriculada.

Leyenda del Puig Campana
Cuenta la leyenda que en tiempos remotos vivía un gigante llamado Roldán que era dueño y señor de aquellos parajes, un día bañándose en el mar se encontró con una mortal de la que se enamoró, entonces se la llevó a vivir a su cabaña al otro lado del Puig Campana, vivieron felices hasta que un día una sombra maligna le avisó que su amada iba a morir cuando el último rayo de sol dejara de alumbrarla.
Cuando el gigante regresó a su cabaña vio a la joven moribunda pues el sol ya se ocultaba tras la cima de la montaña, Roldán enfurecido dando zancadas subió a la cima y con su espada cortó un trozo de montaña que lanzó al mar, así pudo darle a su amada unos minutos más de vida antes de morir. Y desde aquel entonces ahí está la isla, y el agujero que dejó en la montaña es conocido como “El tajo de Roldán”.
La isla de Benidorm posee una longitud de 350 metros, una anchura de 260 metros y una altura en su punto máximo de 73. Recuerdo un día que estaba de excursionista en un pueblo de la misma comarca, hice un descanso en el camino y me acerqué a un paisano, empezamos a hablar y me comentó que una vez midieron el Tajo de Roldán, y resultó tener las mismas medidas.
