La IriologÃa: Ojos que delatan enfermedades
Posiblemente, el diagnóstico de enfermedades a través de la observación del iris de los ojos sea una de las técnicas de diagnóstico más antiguas del mundo. No obstante se redescubrió, por asà decirlo, en los años treinta en Alemania cuando biólogos y veterinarios estudiaban el iris de los búhos, hallaron entonces que se trataba de un mapa de terminaciones nerviosas en el que queda registrado la totalidad de los órganos del cuerpo.
Asà pues la IriologÃa nos descubre que cualquier alteración en el color del iris, que no sea congénita de nacimiento, corresponde a una posible afectación del organismo. El iris se divide en doce segmentos que emanan de la pupila y están determinados por lÃneas imaginarias con una separación de 30º cada una. Lo curioso es que hay astrólogos que han comparado la posición de los órganos en el iris con la posición de los planetas en el sistema solar, y comprobaron que hay una similitud del 70%.
Mientras que las técnicas de la medicina occidental son costosas, poco precisas y llenas de posibles efectos secundarios para los pacientes, una técnica tan simple que ésta -ya solo se les hace necesario a los iriólogos tener una lupa a mano y buena iluminación- ha conseguido prever enfermedades tan graves como el cáncer antes de que la evolución de esta enfermedad genere daños irreversibles o la muerte.
El problema del diagnóstico de enfermedades según las técnicas de la medicina occidental, es que se basa en hacer un reconocimiento médico según las dolencias que tienen los pacientes en el momento determinado del diagnóstico, y dado que estas dolencias no siempre son persistentes muchas veces se pasa por alto una posible conclusión. En cambio el estudio del iris nos revela patologÃas que quedan constatadas aun cuando los sÃntomas no aparecen en un paciente en ese mismo momento.
Parece increÃble que el iris nos delate incluso si hemos tomado sustancias quÃmicas, la toma de una simple aspirina, según dicen los estudiosos de la IriologÃa, produce variaciones en el iris en forma de un velo gris sucio cubriendo toda la superficie y sobre todo la parte superior, y asÃ, un tipo diferente de variación en la pigmentación del iris para cada tipo de sustancia ingerida que pueda ser nociva para nuestro organismo.
La existencia de tantas consultas de iriólogos, 18.000 en Estados Unidos y 7.000 en Alemania por poner el ejemplo de esos dos paÃses, es un dato que revela al menos alguna eficacia en lo que respecta al diagnóstico de enfermedades a través los estudios iriológicos. Tal vez tengamos una consulta en donde se practique la IriologÃa más cerca de lo que imaginamos.

