El oráculo de Delfos
El topónimo de Delfos (ciudad griega que no existe en la actualidad) tiene sus orígenes en el termino “delfinés”, nombre con que se llamaba a una dragón mitológico al que dio muerte Apolo. Este se apoderó de sus conocimientos y de su sabiduría, que se consideraba era infinita. El dragón es quien indica los orígenes orientales relacionados a las creencias. El oráculo de Delfos era el centro más grande religiosos del mundo helénico. Este era consultado antes de tomar grandes decisiones.

El oráculod de Delfos
El mito de la Sibila
Cuenta la leyenda que la primera pitonisa que estuvo en el oráculo de Delfos se llamaba Sibila. Al parecer, su desempeño fue tan bueno que su nombre se convirtió en sinónimo de su oficio. A pesar de eso ni Homero ni Hesíodo se encargaron en hablar de ella. Su nombre aparece por primera vez en los fragmentos escritos por el filosofo Heraclico de Efeso (544 – 484 aC). Algunos piensan que las sibilas eran pitonisas de origen asiático. Tiempo después, basándose en las llamadas corrientes herméticas, el mito de las sibilas llegó hasta la Edad Media en donde aparecieron en pinturas y grabados. Este mito termino por mimetizarse con el mito de las brujas que era combatido por la Iglesia.
La pitonisa
La pitonisa era la elegida independientemente de su condición social. Solo se existía llevar una vida virtuosa. Las personas que lo consultaban tenían una entrevista con ella unos días antes de que se celebrase el oráculo y en esta reunión se exponían los problemas.
La fe en el oráculo
La pitonisa que era consultada se encargaba de invocar a Apolo y era la encargada de descifrar la respuesta que este emitía. Si el resultado posterior no concordaba con los anuncios ya hechos, el error era de ella, nunca del oráculo. Ya que en él lo griegos depositaban toda su fe, que era absoluta. Por las diferentes descripciones y testimonios se sabe que la pitonisa estaba sentada en un trípode alto y mascaba hojas de laurel de forma casi permanente, lo cual generaba un estado propicio a la exaltación.
El historiador Herodoto se refiere a algunas de estas mujeres, comentando en varias ocasiones que, al responder, Apolo hablaba por su boca y que por ese motivo, la respuesta era pronunciada en verso.
Las columnas
Las columnas pertenecientes al templo de Apolo fueron excavadas en el año 1840 por el arqueólogo Kart Otfried Müller.
La consulta del Rey Crepo
Crepo fue el ultimo rey de Libia. Herodoto cuenta, en forma burlona, que antes de invadir Persia, este rey fue a consultar al oráculo para saber que resultados tendría en su invasión. La pitonisa, ante sus preguntas respondió “Creto, si cruzas el río Halys (que era la frontera entre Libia y Persia) destruirás un gran imperio”. Motivado por esta respuesta Creto no dudo en avanzar sobre Persia. A los pocos días de cruzar el Halys sus tropas fueron diezmadas. Y el oráculo tenia razón: había destruido “un gran imperio”, el suyo.
