E-mails
E-mails y los malos entendidos
Los e-mails traen muchas confusiones en las comunicaciones pero nadie puede negar que es un método más usado por ser rápido, económico, permite enviar información adjunta.

E-mails
En la actualidad mandar mails puede ocasionar problemas tanto laborales como personales. A quien no le ha pasado recibir un mail escrito en mayúscula e interpretar que nuestro interlocutor nos está gritando.
La Academy of Management Review (Estados Unidos) realiza estudios e investigaciones concluyendo que el envÃo de un e-mail acarrea la posibilidad de conflictos y mala comunicación. Leemos como neutrales los mensajes positivos y los mentales como negativos. Esto es porque carecen de voz, tono, gestos, lenguaje verbal. Cuando nos comunicamos el lenguaje no verbal adquiere mucha importancia que enriquece lo que decimos.
Y aun peor es si uno recibe con el Blackberry y el I-Phone porque uno lee los mails y los responde sin reflexionar.
Muchos de los lectores de mails no comprenden lo que en porque no saben ponerlo en el contexto adecuado.
Cuando uno los escribe cree que es claro y cree que todo lo que escribe es lo que tiene que decir, pero quien lo recibe lo interpreta consiente o inconscientemente a su manera. Lo que uno escribe no es siempre lo que el otro lee.
También concluyo que un mail en manos de algún impulsivo se convierte en un peligro, ya que al no recibir una rápida respuesta o una respuesta que no entiende se acrecientan los sentimientos de inseguridad y la ansiedad.
Las diferencias de entendimiento entre el emisor y el receptor muchas veces se da porque estos no comparten contextos, se comunican en diferentes lugares y tiempos.
Por eso, si tenes que tratar algún tema delicado te aconsejamos no hacerlo por mail, intenta hacerlo por teléfono o personalmente.
