Corrupción sexo y desamor en el libro de Rubem Fonseca, El Gran Arte

A quienes les guste leer historias de psicópatas, asesinatos, prostitutas y sexo, entre otros “tabúes”, tienen la opción de leer El gran arte, del autor brasileño Rubem Fonseca, escritor formado en derecho, quien trabajó de policía y quien inmortalizó algunos hechos sociales y políticos de su época.
La novela El gran arte es narrada en primera persona, y es contada por Mandrake, un abogado cuarentón, solterón y mujeriego, que se inmiscuye en una gran organización ilegal por medio del estudio del caso de una prostituta que al parecer es asesinada por la posesión de una cinta de video de gran importancia para la estructura ilícita.
El libro se desarrolla en Brasil y es contado en dos partes. La primera, titulada “Percor” y una segunda “Retrato de Familia” en donde se divide la historia, antes y después de conocer al jefe de la organización, Thales de Lima Prado, persona adinerada, manipuladora, promiscua y que considera al poder como la máxima expresión de su carácter y quien, para sorpresa de Mandrake, termina siendo el asesino empedernido de prostitutas.
Junto a Lima Prado, se encuentran una serie de “mini jefes”, como Zakkai o mejor llamado “Nariz de Hierro”, Fuentes y Rafael, dos de sus bravucones, entre otros maestros del “arte de matar”.
Con su estilo de suspenso, mostrando aventuras sexuales de tipo homosexual, bisexual y heterosexual, El gran arte logra ese punto de cocción de un pastel con un olor cautivador, que atrapa y seduce al lector, al llevarlo a una situación en la cual la intriga, impulsa a un vasto reconcomio, por saber qué va a suceder.
El libro es excelente, pues sabe llevar un hilo que se bifurca y se bifurca muchas veces, entre pasiones, venganzas y sentimientos, todos entrelazados al mismo centro problemático.
