Morder las uñas

Se ha observado que las persona desarrollan conductas excesivas que no están ligadas a una tarea concreta, sino que son subproductos adjuntos a la tarea principal.

A menudo la gente incurre en “malos hábitos”, mientras escribe, lee o vigila,  como por ejemplo:

Morderse las uñas, tocarse el pelo, agitarse, comer algo, fumar o rascarse la cabeza (esto ocurre más cuando la tarea a realizar es díficil).

Se han identificado numerosas situaciones laborales que propician la aparición de conductas adjuntas no deseadas. Suelen ser trabajos que implican periodos de alta concentración seguidos de periodos de espera. Un ejemplo claro son los trabajos con ordenadores. Se alternan periodos de  introducción de  programas, datos etc, con periodos de espera, mientras el ordenador procesa la información o espera su turno en un sistema de multiusuario compartido. Es normal que el informático pase estos periodos de espera, moviéndose, comiendo o fumando.

Otro caso idéntico es el de los vendedores por teléfono. De nuevo nos encontramos con periodos de actividad y concentración elevada, como cuando contactan con el cliente y deben explicarle la promoción e intentar vendersela, y periodo de espera, hasta que responde el interlocutor al teléfono o mientras este lo consulta con el cónyuge. Se ha observado que mucha gente dedicada a este tipo de trabajo, pasa la espera realizando conductas adjuntivas como fumar, comer algo o beber café.

Cierto trabajador llegó a beber veinte tazas de café en un día.

Estas conductas suelen ser nocivas para la salud, si estas leyendo esto y estas dentro del grupo de estas personas, intenta controlarte y no abusar del café, ni de los cigarrillos ni de la comida, con el tiempo te puede pasar factura.